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Potenciales usos y delimitación del área de cultivo de Moringa oleifera en Argentina

 

Silvia Falasca (1) y María Angélica Bernabé (2) Nota.-

 

El presente artículo fue enviado por las autoras expresamente para el presente número de la Revista Virtual de REDESMA. (1) Investigadora de CONICET y Directora del Programa sobre Medioambiente y la Producción Agropecuaria. Centro de Investigaciones y Estudios Ambientales (CINEA). Facultad de Ciencias Humanas. UNICEN. Pinto 399, Tandil, Pcia de Buenos Aires. sfalasca@conicet.gov.ar (2) PREMAPA – CINEA. Facultad de Ciencias Humanas. Universidad Nacional del Centro de la Provincia de Buenos Aires. Argentina. mbernabe@fch.unicen.edu.ar Revista Virtual REDESMA – marzo 2008 2 Resumen Moringa oleifera es un árbol originario del sur del Himalaya que se ha extendido en otras partes de India, Bangladesh, Afganistán, Pakistán, Sri Lanka, el SE asiático, Asia occidental, la Península Arábica, África del E y del W, el sur de la Florida, todas las Indias Occidentales, y desde México a Perú, Paraguay y Brasil. Sus múltiples usos lo tornan un cultivo atractivo, fundamentalmente porque sus semillas contienen un 31-47% de aceite. El alto tenor de ácido oleico del aceite indica que es adecuado para la obtención de biodiesel. Los objetivos del presente trabajo fueron determinar el clima del centro de origen de la especie y ubicar en la Argentina su bioclima, considerando las diferentes variables climáticas que limitan el desarrollo de los biotipos existentes en el mundo, citados por la bibliografía. Abstract Moringa oleifera is a tree native of the south of the Himalayan that was extended in other parts of India, Bangladesh, Afghanistan, Pakistan, Sri Lanka, Asiatic southeast, western Asia, the Arabic Peninsula, East and West of Africa, south of the Florida, all the Western Indians, and from Mexico to Perú, Paraguay and Brazil. Their multiple uses make an attractive cultivation of it, fundamentally because their seeds contains 31-47% of oil. The high tenor of oleic acid of the oil indicates that it´s appropriate to obtain biodiesel. The objectives of the present paper were to determine the climate of the centre of origin of the specie and locate its bioclime in Argentina, considering the different climatic variables that limit the development of the existent biotypes in the world, mentioned by the bibliography. I. Introducción Moringa oleifera es un árbol siempreverde originario del sur del Himalaya, desde el NE de Pakistán hasta el N de Bengala del oeste, en la India (Nasir and Alí, 1972; Ramachandran et al., 1980; Troup, 1921). Ha sido introducido y se ha naturalizado en otras partes de India, Bangladesh, Afganistán, Pakistán, Sri Lanka, el SE asiático, Asia occidental, la Península Arábica, África del E y del W, Madagascar, el sur de la Florida, las Islas del Caribe y América del Sur, desde México a Perú, Paraguay y Brasil (Jahn et al., 1986; Lahjie and Seibert, 1987; Little et al., 1964; Ramachandran et al., 1980; Vivien, 1990). Es la especie más conocida del género Moringa que cuenta con 13 sp. Se la conoce con diferentes nombres triviales como: Behenbaum (alemán); West Indian ben (inglés); Benzolive (francés); Sándalo ceruleo (italiano); Moringuiera (Portugal); Cedra (Brasil); Árbol del ben, Morango, Moringa (español); Dandalonbin (Burma); Ángela (Colombia); Marango (Costa Rica); Palo Jeringa, Palo de Tambor (Cuba); Palo de abejas (República Dominicana); Tebebrinto ( El Salvador); Sajina (Fiji); Perlas, Paraíso blanco (Guatemala); Saijhan (Guyana); Benzolive, Benzolivier, Ben oleifere (Haiti); Maranga calalu (Honduras); Sahijna, Sarinjna (Hindú); Kalor, Kelor (Indonesia); Névrédé (Malí); Marengo (Nicaragua); Jacinto (Panamá); Malunkai (Filipinas); Resada, Ben, Jasmín francés (Puerto Rico); Nébéday, Sap-Sap (Senegal); Dangap (Somalia); Murunga (Sri Lanka); Ruwag, Alim (Sudán); Kelor (Surinam); La mu (Taiwán); Mlonge (Tanzania); Mupulanga, Zakalanda (Zimbabwe), etc. Revista Virtual REDESMA – marzo 2008 3 En América Central fue introducido como planta ornamental y como cercas vivas. Los romanos, los griegos y los egipcios extrajeron aceite comestible de las semillas y lo usaron para perfume y lociones. En el Siglo XIX, a partir de plantaciones de Moringa en el Caribe exportaron el aceite extraído de la semilla hacia Europa para perfumes y lubricantes para maquinaria. Alcanza de 7-12 m de altura y de 20-40 cm de diámetro, con una copa abierta tipo paraguas y fuste recto. Las hojas son compuestas y están dispuestas en grupos de folíolos con 5 pares de éstos acomodados sobre el pecíolo principal y un folíolo en la parte terminal. Las hojas son alternas tripinadas con una longitud de 30-70 cm (Foidl et al, 2003). Se trata de un árbol perenne pero poco longevo, que a lo sumo puede vivir 20 años, aunque se han obtenido variedades en la India que son anuales y permiten el cultivo mecanizado. Es una especie de muy rápido crecimiento. Aporta una elevada cantidad de nutrientes al suelo, además de protegerlo de factores externos como la erosión, la desecación y las altas temperaturas. Las flores son bisexuales con pétalos blancos y estambres amarillos. En el N de India y por ende, en otras regiones atemperadas florece una sola vez al año (entre abril y junio). Pero puede florecer dos veces al año, como en el S de India o durante todo el año en lugares donde no hay cambios de temperatura y precipitación a lo largo del año, como sucede en los países caribeños. Las flores son polinizadas por abejas, otros insectos y algunas aves (Jothi et al., 1990; Morton, 1991). Las frutas son cápsulas de color pardo lineares y de 3 lados con surcos longitudinales de 20 a 45 cm de largo, aunque a veces de 120 cm y de 2 a 2.5 cm de ancho (Little et al., 1964). Las semillas son de color pardo oscuro, globulares de 1 cm de diámetro con alas con una consistencia papirácea (Ramachandran et al., 1980). Las vainas maduras permanecen en el árbol por varios meses antes de partirse y de liberar las semillas, las cuales son dispersadas por el viento, agua y probablemente animales (Parrota, 1993). Cuando se almacenan las semillas por más de dos meses disminuyen su poder germinativo (Sharma and Raina, 1982; Verma, 1973). Se puede reproducir por estacas de 1 a 1.40 m de largo, como en el sur de la India, (Ramachandran et al., 1980) aunque para ser trasplantados en regiones áridas y semiáridas conviene obtener el árbol por semilla, porque producirá raíces más largas. Árboles cultivados por su fruta y para forraje se desmochan para restringir el desarrollo de la copa y promover el crecimiento de nuevas ramas (Ramachandran et al., 1980). Después del cortado, rebrota vigorosamente dando de 4 a ocho renuevos por tocón (Nautiyal and Venhataraman, 1987). En el caso de árboles obtenidos por estacas, los frutos aparecen a los 6 meses después de plantados (Ramachandran et al., 1980). Se lo puede emplear como cerca viva o cortina rompevientos. Evita la erosión de suelo en zonas de con períodos fuertes de sequía y vientos fuertes. Permite el intercropping porque da poca sombra y escasas raíces laterales (Becker and Nair, 2004). En su hábitat natural crece hasta los 1400 m de altitud a lo largo de los ríos más grandes en suelos aluvionales arenosos o guijosos (FAO, 1982; Troup, 1921). En Puerto Rico crece en suelos bien drenados con un pH de 5.5 a 7.5 (Francis and Liogier, 1991). Revista Virtual REDESMA – marzo 2008 4 II. Usos La importancia del uso como forrajera se debe a sus buenas características nutricionales y a su alto rendimiento en producción de biomasa fresca. Sus hojas y tallos presentan un 23% y 9% de proteína cruda, respectivamente mientras que la digestibilidad encontrada fue de 79% y 57%, respectivamente (Foidl et al, 2003). En la India se usa la madera en forma limitada para lanzaderas y otros instrumentos para la industria textil. La pulpa se emplea para hacer papel prensa, papel celofán y textiles, como cuerdas, esteras y felpudos (Mahajan and Sharma, 1984; Nautiyal and Venhataraman, 1987). De la corteza se extrae una goma y de esa goma y corteza se extraen taninos para la industria del curtido de las pieles. Sin embargo, el árbol se valora fundamentalmente por sus vainas tiernas y comestibles de gusto similar al espárrago. En la India se exportan frescas, refrigeradas y enlatadas a lugares donde existen comunidades hindúes (Folkard y Sutherland, 1996). Las hojas tiernas y las flores también se consumen, crudas o cocidas, ya que son ricas en proteínas, minerales, beta carotenos, rivoflavinas y vitamina C (Bodner and Gereau, 1988; Dahot, 1988; FAO, 1982; Nautiyal and Venhataraman, 1987; Ramachandran et al., 1980). La fruta verde (no madura), flores y hojas contienen del 5- 10% de proteína (Szolnoki, 1985). Las hojas se pueden emplear para obtener biogás. Las podas son necesarias para estimular la producción de hojas frescas, incluso la Moringa oleifera admite que se le elimine toda la copa por completo. La leña es un combustible aceptable, ya que proporciona 4600 kcal/kg. Las semillas tienen gusto a maní al freírlas y se consumen también crudas (Dastur, 1964; Ramachandran et al., 1980). Las raíces poseen un sabor picante y se emplean como aderezo después de peladas, secadas y colocadas en vinagre. La corteza de las raíces se debe eliminar porque contiene “moringina”, una sustancia tóxica del mismo grupo que la efedrina (Morton, 1991). La semilla contiene de 31-47% de aceite. Estudios realizados en Brasil, habiendo extraído el aceite de la semilla seca (39%) con hexano arrojó un índice de acidez de 7.95 mg KOH/g. Contiene un 7% de ácido palmítico, 2 % de palmitoleico, 4% de esteárico, 78% de oleico, 1% de linoleico, 4% de araquídico, y 4% de behénico (Serra et al., 2007). Ese alto tenor de ácido oleico significa que ese aceite es adecuado para obtención de biodiesel, con un bajo tenor de insaturación. Ello indica su buena calidad por su estabilidad a la oxidación, facilitando el transporte y almacenamiento. El aceite además, puede ser empleado para consumo humano, fabricación de jabones, cosméticos, como lubricante de relojes (Ramachandran et al., 1980). La torta se puede emplear como fertilizante ya que es rica en nitrógeno. Las semillas una vez machacadas, se han usado en comunidades rurales de Sudán, Malawi e Indonesia para tratar el agua y reducir su turbidez y la contaminación bacterial. Es un método eficaz y de bajo costo (Jahn et al., 1986; Sutherland et al., 1989). Las vainas se dejan secar en el árbol, las semillas se desvainan, se trituran y se tamizan utilizando similar técnica a la que se emplea para obtener harina de maíz. El polvo de la semilla bien triturada produce proteínas solubles con carga neta positiva. Actúa como coagulante independientemente del pH del agua. Esta es una gran ventaja en países pobres donde no se cuenta con los medios para medir el pH. La dosis en las soluciones es del 1-3% (Sutherland et al., 1990). Revista Virtual REDESMA – marzo 2008 5 Figura 1. Semillas y biodiesel Figura 2. Frutos. Nutriente (mg.) Moringa Otros alimentos Vitamina A 1130 Zanahorias: 315 Vitamina C 220 Naranjas: 30 Calcio 440 Leche de vaca: 120 Potasio 259 Plátanos: 88 Proteínas 6700 Leche de vaca: 3200 Tabla 1. Valores comparativos cada 100 gramos Fuente: C. Gopalan et al., 1971 Nutritive Value of Indian Foods, Instituto Nacional de Nutrición, India) Las flores y las raíces contienen pterigospermina, un antibiótico efectivo en la lucha contra el cólera (Lizzy et al., 1968). En la Tabla 1 aparecen los valores nutritivos presentes en la hoja fresca de Moringa oleifera. Durante los dos primeros años produce poco pero a partir del tercer año un solo árbol puede producir de 600 a 1600 kg de frutos por año (Parrota, 2003) El rendimiento obtenido por hectárea es de 3000 kg de semillas equivalente a 900 kg de aceite por hectárea, comparable con la soja que también rinde 3000 kg de semillas/ha pero sólo el 20% de aceite (Mohammed et al., 2003). En las Figuras 3 y 4 se muestran fotografías de arbustos de 2 meses y de 2 años respectivamente, demostrando a través de las mismas su rápido crecimiento. Revista Virtual REDESMA – marzo 2008 6 III. Ecología En su hábitat natural las temperaturas medias anuales presentan grandes fluctuaciones. Durante los meses más fríos soporta temperaturas entre –1ºC y 3ºC mientras que en los meses más cálidos de 38ºC a 48ºC (Troup, 1921). La precipitación anual en esa región oscila entre 750 mm a 2200 mm (Nautiyal and Venhataraman, 1987; Troup, 1921). Es muy resistente a la sequía y se cultiva en regiones áridas y semiáridas de la India, Paquistán, Afganistán, Arabia Saudita y África del E donde las precipitaciones alcanzan sólo los 300 mm anuales, donde muy probablemente incluyan algún tipo de riego artificial (Both and Wickens, 1988; Ramachandran et al., 1980). Otros reportes indican que crece con precipitaciones anuales de 480 a 4030 mm y una temperatura media anual de 18.0 a 28.5 °C (Duke. 1983). Si bien es resistente a la sequía tiene tendencia a perder las hojas en períodos de estrés hídrico. Normalmente florece cuando el árbol ha perdido sus hojas. Figura 3. Árbol de 2 meses Figura 4. Árbol de 2 años Cada especie vegetal se halla asociada a una determinada combinación de elementos climáticos que son los más favorables para su crecimiento, así como ciertos extremos de calor, frío o sequía más allá de los cuales el vegetal no puede sobrevivir (Köeppen, 1918). Habiendo hecho una descripción de las bondades de esta planta, en los párrafos anteriores, se estudiaron las posibilidades de implantar esta especie en nuestro país. El objetivo del presente trabajo fue delimitar el bioclima en Argentina de Moringa oleifera teniendo en cuenta el clima de origen de la especie y los límites térmicos e hídricos que aporta la literatura. Revista Virtual REDESMA – marzo 2008 7 IV. Materiales y métodos La distribución de los cultivos en el mundo está marginada por los límites climáticos, por defecto o por exceso de las necesidades vitales para los individuos que conforman los distintos biotipos. Primeramente se estudió el clima del área de origen. Esta área está comprendida entre los 25º a los 35º de latitud Norte, por lo que podría suponerse en una primera aproximación, que debería llegar a esas latitudes en el Hemisferio Sur. Esa subregión del sur del Himalaya presenta un clima “Cfa” según la Clasificación Climática de Köeppen (1918). Köeppen propuso una clasificación climática en la que tuvo en cuenta tanto las variaciones de temperatura y humedad como las medias de los meses más cálidos o fríos, y lo más importante, es que hizo hincapié en las consecuencias bioclimáticas. La letra C: significa que la temperatura media del mes más frío es menor de 18 ºC y superior a -3 ºC y al menos un mes la temperatura media es superior a 10 ºC; la letra f: significa Húmedo sin estación seca y a: alude que la temperatura media del mes más cálido supera los 22 ºC. O sea que esa sigla corresponde a un clima templado con verano cálido y con precipitaciones regulares durante todo el año. Köeppen tomó esos límites porque la isoterma de 10 ºC en verano se corresponde con el límite de crecimiento de los árboles; la isoterma de 18 ºC en invierno es crítica para las plantas tropicales y la isoterma de -3 ºC indica el límite hacia el ecuador del permafrost. Para buscar una probable zonificación en Argentina, se extrajeron los datos climáticos de las Estadísticas Climáticas para el período 1961-1990 (SMN, 1996). Luego se buscó el mismo tipo de clima “Cfa” en la República Argentina, superponiendo el mapa de temperatura media mensual de enero (mes más cálido) al de precipitación media mensual de agosto (mes más seco). Para buscar un rango más amplio de adaptación, se tomaron los datos aportados por la bibliografía (Both and Wickens,1988; Ramachandran et al., 1980; Nautiyal and Venhataraman, 1987; Troup, 1921) ya que la Moringa oleifera se ha asilvestrado a otras regiones generando diferentes biotipos locales. Para ello se volcaron para las 118 estaciones meteorológicas y agrometeorológicas presentes en la República Argentina las siguientes variables: temperatura mínima media anual > 12 ºC, temperatura media de invierno > 10 ºC y temperatura media anual > 14 ºC, que fueron tomados como límites térmicos y la precipitación media anual > 300 mm y > 500 mm, que se consideraron como límites hídricos. Revista Virtual REDESMA – marzo 2008 8 V. Resultados En los mapas que se presentan a continuación se muestran las variables analizadas. Figura 5. Precipitación media mensual del Figura 6. Temperatura media mensual del mes más seco (1961-1990) mes más cálido (1961-1990) En la Figura 5 se graficó la isohieta de 30 mm, correspondiente a la precipitación media del mes más seco, que es agosto. La isolínea sigue la dirección N-S desde la provincia de Formosa hasta Buenos Aires, en el límite con Río Negro. En la Figura 6 se visualiza el recorrido de la isoterma de 22ºC, correspondiente a la temperatura media mensual del mes más cálido, que es enero. El recorrido de esta isoterma comienza en el norte del país cruzando las provincias de Jujuy y Salta hasta la provincia de Río Negro, luego vuelve a aparecer en la provincia de Buenos Aires, excluyendo el centro y sudeste bonaerense, cuyas temperaturas se ven atenuadas por los sistemas serranos de Tandilia y Ventania, y la corriente oceánica fría de Malvinas. La superposición de ambas figuras dio como resultado la Figura 11, que señala el clima Cfa y que describiremos más adelante. En la Figura 7 se cartografiaron las isohietas de 500 mm, y más desplazada hacia el oeste, la de 300 mm, ambas tomadas como límites hídricos, en base a la bibliografía citada (Both and Wickens, 1988; Ramachandran et al., 1980) para delimitar el cultivo en condiciones de secano y con riego. Para analizar los límites térmicos también se tuvieron en cuenta los datos aportados por la literatura. Según Nautiyal and Venhataraman, (1987) las temperaturas mínimas inferiores a 12º C no le son favorables para el crecimiento. Por ello se consideró la temperatura mínima media anual mayor de 12º C, que sigue el sentido W-E en el paralelo 35º S en la provincia de Buenos Aires. Luego se desvía hacia el norte por la influencia de Revista Virtual REDESMA – marzo 2008 9 las Sierras de Córdoba y de San Luis, y continúa en el mismo sentido, por el efecto de la altitud, hasta el límite con Bolivia. Figura 7. Precipitación media anual Figura 8. Temperatura mínima media anual (1961-1990) (1961-1990) Figura 9. Temperatura media de invierno Figura 10. Temperatura media anual (1961-1990) (1961-1990) Revista Virtual REDESMA – marzo 2008 10 En la Figura 9 se graficó la isoterma correspondiente a la temperatura media de invierno de 10ºC, involucrando a los meses de junio, julio y agosto. En líneas generales, esta isoterma sigue la misma tendencia que la isoterma de la figura anterior, pero su trazado se extiende más al oeste del país. En la Figura 10 se visualiza la isoterma media anual de 14º C. El recorrido de la misma está indicando que casi todo el territorio nacional ubicado al norte del Río Colorado presenta temperaturas superiores a 14ºC. Las excepciones corresponden al sector cordillerano - precordillerano y el sudeste bonaerense. Al sur del Río Colorado recorre las provincias de Neuquén y Río Negro, notándose el efecto de oceanidad al desviarse el recorrido de la isolínea hacia el sur. En la Figura 11, resultante de la superposición de las Figuras 5 y 6, se aprecia el sector de la República Argentina con clima Cfa, definido con los mismos parámetros que el centro de origen de Moringa oleifera en el sur del Himalaya. Comprende la Mesopotamia, la mitad de la superficie de las provincias de Formosa y Chaco, casi toda Santa Fe y gran parte de Buenos Aires, exceptuando el centro, sudeste y oeste de la provincia. Así quedó definido el Bioclima de Moringa oleifera en función de la clasificación climática de Köeppen. Pero como la especie se ha adaptado a otras regiones del mundo, se elaboraron otros mapas que consideraron otros límites térmicos e hídricos, aportados por la bibliografía consultada. Así en la Figura 12, superponiendo el área con temperatura mínima media anual superior a 12ºC y el mapa de isohietas de la Figura 7 resultó el Bioclima de la “moringa”. En condiciones de secano abarca una gran superficie que comprende la región mesopotámica, la totalidad de las provincias de Formosa, Chaco, Santiago del Estero, este de Jujuy y Salta, norte y centro de Córdoba, casi toda Santa Fe y norte de Buenos Aires y parte de Tucumán. Con necesidad de riego aparece una isla que abarca parte de las provincias de Córdoba, San Luis, San Juan, La Rioja y Catamarca. El Bioclima delimitado por la Figura 13, empleando la temperatura media del invierno superior a 10ºC es muy parecido al de la Figura anterior, pero aquella incluye la provincia de Tucumán íntegra y una mayor superficie de las provincias de Salta, Jujuy y Catamarca. El área delimitada con riego abarca una mayor extensión, incluyendo las mismas provincias, pero desplazada más hacia el oeste del país y el NE de Mendoza. Finalmente la Figura 14 muestra el BIoclima definido por la temperatura media anual superior a 14º C. Consideramos que esta área delimitada es la más acertada, ya que alcanza similar latitud en la provincia de Buenos Aires, que la delimitada por la clasificación climática de Köeppen. Sin embargo, se extiende mucho más hacia el oeste, lo que estaría indicando un mayor rango de tolerancia, probablemente debido a la existencia de diferentes biotipos. Dentro del área delimitada como secano, comprendida entre el límite occidental con clima Cfa y la isohieta de 500 mm existe una estación seca, que es el invierno. Es allí donde teóricamente la Moringa oleifera perdería sus hojas. El área delimitada por las isohietas de 300 mm y de 500 mm comprende gran parte de tierras semiáridas, que podrían ser implantadas con Moringa oleifera con la necesidad de riegos suplementarios. Revista Virtual REDESMA – marzo 2008 11 Figura 11. Figura 12. Figura 13. Figura 14. Revista Virtual REDESMA – marzo 2008 12 En principio, el área delimitada por la Figura 14 puede parecer demasiado extensa y uno podría suponer que las temperaturas mínimas absolutas puedan hacer fracasar la plantación de esta especie de origen tropical. En tal caso, habría que ensayar con las variedades anuales, como PKM-1 y PKM-2, que se cosechan al final de cada ciclo y deberán ser sembradas nuevamente en la próxima campaña agrícola. Estos cultivares fueron desarrollados en India para una producción anual en vez de perenne. Sin embargo son apropiados para al menos dos ciclos de corta y rebrote en el cual el tallo es cortado a no más de 1.2 metros después de una cosecha. Ambos allí, se han desempeñado muy bien como perennes. PKM-2, posee rindes más altos que PKM-1 (98 tons/ha de biomasa comparado con 50-54 tons/ha para el PKM-1) con vainas extralargas que pueden alcanzar alrededor de 125 cm. VI. Conclusiones Se definió la potencial zona de cultivo de Moringa oleifera en Argentina, en condiciones de secano y con suplemento de riegos. A priori, parece demasiado extensa y uno podría suponer que las temperaturas mínimas invernales puedan hacer fracasar la plantación de esta especie de origen tropical-subtropical. Habría que ensayar con las variedades anuales, como PKM-1 y PKM-2 en las localidades con temperaturas mínimas inferiores a –3ºC. Se deberán hacer ensayos geográficos para verificar el rendimiento de biomasa y el contenido de aceite de las semillas creciendo bajo diferentes condiciones ambientales. Dado que Moringa oleifera es perenne y está adaptada a vivir bajo condiciones de humedad subhúmedas a semiáridas, se presenta como un cultivo alternativo para esas regiones, ya que no competiría por superficie con los oleaginosos tradicionales. Se la podría utilizar para recuperar suelos erosionados bajo condiciones de clima húmedo, que han sido deforestados para hacer agricultura; como fuente alimenticia para paliar la desnutrición en Argentina; para mejorar la calidad del ganado en el norte argentino y como materia prima para producir biodiesel. Este trabajo contribuyó a estudiar una de las especies potencialmente aptas para producir biodiesel en tierras no destinadas a la agricultura tradicional. VII. Consideraciones finales Moringa oleifera es utilizada a nivel mundial principalmente como una hortaliza perenne. La calidad nutritiva de sus semillas, tallos y flores comestibles es impresionante. Se está revelando a nivel mundial como un recurso de primer orden y bajo costo de producción para prevenir la desnutrición y múltiples patologías, como la ceguera infantil, asociada a carencias de vitaminas y elementos esenciales en la dieta. La mayor parte de la gente en los países asiáticos y africanos mencionados está interesada en utilizar las hojas ya sean frescas o como polvo seco, para añadir vitaminas y minerales a los alimentos locales. M. oleifera tiene tendencia a producir rápidamente un árbol alto con pocas ramas. En uno o dos años la mayoría de la producción de hojas puede estar fuera del alcance para ser recolectadas. Esta es la razón por la cual debe ser podado, para lograr una altura reducida del árbol. Las hojas frescas contienen gramo por gramo: 10 veces más vitamina A que las zanahorias y de la cantidad de vitamina C que tienen las naranjas; 17 veces más calcio que la leche; 15 veces más potasio que los bananos; 25 veces más hierro que la espinaca; 9 veces más proteína que el yogur. Revista Virtual REDESMA – marzo 2008 13 Las hojas secas contienen 4 veces más vitamina A que las zanahorias; 7 veces más vitamina C que las naranjas; 4 veces más calcio que la leche; 3 veces más potasio que los bananos y de la cantidad de hierro que tiene la espinaca y 2 veces más proteína que el yogur (Gopalan et al.; 1971). Debido a las bondades de esta planta proponemos ensayar su cultivo en su forma perenne y/o anual, en nuestro país con varios propósitos: alimentación humana, alimentación animal y producción de aceite para obtener biodiesel. También sería importante estudiar la producción de biomasa haciendo el cultivo en alta densidad. J. R. Castillo de la Facultad de Ciencias Agropecuarias de Chiquirí, perteneciente a la Universidad de Panamá, comenzó en 2007 a trabajar en un proyecto sobre las propiedades de la moringa y sus posibilidades de obtención de biodiesel y bioetanol. Él considera que un millón de plantas por hectárea produce 600 toneladas de biomasa en 8 cortes, pudiéndose hacer el primer corte a los 60 días. Sostiene que a partir de esa biomasa podrían obtenerse 20000 l/ha de bioetanol. El desafío en Argentina consiste en desarrollar materiales que puedan ser utilizados como biocombustibles en zonas que hoy están fuera de la producción agrícola tradicional. Por un lado, están las cuestiones técnicas, pero por otro, las económicas. El factor tierra es escaso y, como tal, debe enfocarse a producir aquella materia prima que tenga demanda fluida. Con el crecimiento del negocio de los biocombustibles comenzaron en nuestro país a ser corrientes planteos de diversificación de las fuentes de materias primas, en especial para evitar un mayor crecimiento de la soja. A la hora de elegir que especie se utilizará para ser usada como biocombustible habrá que tener en cuenta el aspecto logístico relacionado con la producción agrícola y las posibilidades de industrialización. Es importante relevar las tierras potencialmente aptas para estudiar sus aspectos edáficos, disponibilidad de agua e impacto ambiental potencial de la agricultura. Estas tierras deben ser adicionales y no competir con los usos tradicionales. Este tema es muy complejo y requiere del estudio de un abanico de variedades posibles para la producción de biocombustibles y para el desarrollo de ensayos geográficos a lo largo de varios años. El proyecto es original para nuestro país. El rendimiento obtenido por hectárea y el porcentaje de aceite de la semilla y/o el rendimiento de bioetanol son factores cruciales determinantes del precio del biocombustible obtenido. Si se comprueba mediante ensayos un buen contenido de aceite en la semilla para la obtención de biodiesel, o una buena producción de etanol a partir de la biomasa cosechada, sin que necesariamente iguale a los rendimientos creciendo bajo condiciones de clima tropical húmedo, contribuirá al desarrollo de nuevas economías regionales por la generación de nuevo empleo para su cultivo y otros puestos de trabajo temporarios para la cosecha manual. Además se deberá analizar el impacto social que puede generar este cultivo. En la provincia de Chaco existen más de 50000 indios tobas que sufren condiciones extremas de pobreza, que están siendo cada vez más acorralados y excluidos, con la venta de tierras fiscales a manos privadas y como consecuencia de la deforestación salvaje que está ocurriendo en nuestro país para hacer monocultivo de soja. Estos tobas vivían de los frutos extraídos del monte y del cultivo de la tierra, sin generar prácticamente ningún impacto ambiental. Hoy día, mueren por desnutrición a lo que se añaden otras enfermedades asociadas a la pobreza: la tuberculosis y el mal de Chagas. A diario los medios de comunicación informan de la situación gravísima que Revista Virtual REDESMA – marzo 2008 14 viven no sólo estos habitantes de Chaco, sino de otras provincias argentinas, como Tucumán, Salta, Formosa, Santiago del Estero, Córdoba, Corrientes, La Rioja, Catamarca, etc. No escapa a esta cruda realidad la provincia de Buenos Aires. Basta con citar que en Argentina al 20% de los niños, el hambre les reduce la esperanza de vida. El 50% de los bebés entre 6 meses y 2 años de edad tiene anemia infantil, carencia que afecta también al 20-25% de las mujeres en edad fértil, al 10-15% de los adolescentes, y al 50% de las mujeres embarazadas. Niños desnutridos, mujeres embarazadas, pobres e indigentes podrían beneficiarse del consumo adicional de las hojas de la Moringa en su dieta. El concentrado alto de hierro, proteínas, cobre, varias vitaminas y aminoácidos esenciales presentes en las hojas de la Moringa, hacen un suplemento ideal nutricional virtualmente hablando. Pero el proceso no es sencillo y va a ser gradual. Habrá que enseñar a las personas a valorar las hojas de Moringa oleifera e inculcarles formas de cocción y procesamiento. La idea es procesarla para que sea un alimento gustoso y atractivo. Y finalmente, considerando el alto costo que demandará la importación de hidrocarburos, el alto nivel de desocupación existente en el país, la necesidad de reforestación, la gran cantidad de tierras disponibles semiáridas y desertizadas por la tala indiscriminada de bosques y el sobrepastoreo, resulta de vital importancia el desarrollo de una alternativa de fuente energética como la Moringa oleifera para la extracción de aceite y su procesamiento a biodiesel, ampliando el nivel de ocupación para el nivel rural y la mejora en el ingreso de los agricultores involucrados.